domingo, 25 de mayo de 2014

el cuello de rosas de mi bomba explosiva



Creía que un rostro sin nombre no podía correr por mi cabeza, reírse y saltar por tanto tiempo, los miércoles mis poluciones nocturnas actúan a tu merced, solo te cruzo los miércoles de ceniza, cuando  te sientas bajo de almohadas de dinamita y explotas, como si fuera poco afuera de mi clase de foto-periodismo, los diarios, la prensa habla sobre mi desastre, sobre mi explosión por las de rosas negras en tu cuello, sobre las líneas de quiebre, si te hablo, si me hablas me incinerare y tomare vuelo alto.

domingo, 4 de mayo de 2014

El desastre detrás de la sortija



Hubo un terremoto que destruyó mi infancia, hubo un incendió que me enamoró en la adolescencia, un tsunami que se llevó mi cordura también por esas épocas, me revolcó, me dejo varada entre las rocas de la mediocridad y las reglas, me corrompí de ira, amé la plaga, odie la plaga, lloré días a mi soledad sintiéndose acompañada por ambientes infestados de medicina barata.

Me  busqué un sitio entre tanta amabilidad, para intentar ser amable, dure muy poco, hasta que me echaron. Intenté cambiar mi lado más humano por algo más útil y menos dañino, me caí, me golpee y me cortaron. Me guarde el amor para los tiempos de cólera, a ver si calmaban un poco los rehenes que llevaban años dentro de la cárcel que juega a ser corazón, no funcionó, el amor no cura la cólera, ni el rencor. Me busqué por largos ratos al comprar días de colores que combinaran con mis zapatos grises, te vi y me tatué una promesa en el dedo para secuestrarte un rato, feliz te odié, feliz me odiaste, feliz nos odiamos. Rompí los sueños rojos y los azules para juntarlos y ver un cielo morado, te llevaste mis nubes, aunque llovieron por un buen rato. No amo mi sortija, no amo mi desastre, no amo mis zapatos.

viernes, 2 de mayo de 2014

incendio naranja en bodas de plata



Créeme que cuando te miro y me miras no somos iguales, somos tan diferentes que jamás pertenecemos al mismo rompecabezas, eso me preocupa, eso me pone ansiosa, quisiera tocarte y sentir que podemos ir juntos para siempre sin el sabor amargo después del orgasmo. Hay cierta dependencia de tu cuerpo, de tus cabellos rozándome por debajo de los senos, de tu respiración entre cortada, de tus juegos masoquistas, son al final un espasmo en el que siempre queda el vacío. Soy un problema, soy tu problema o al menos eso creo cuando te veo y pienso para mí que todo esto no se para dónde va a andar, pero te quiero, te amo tanto, pero no puedo aniquilar la plaga, no voy a cambiar, no soy buena. No debo hacerte daño y aunque no lo sepas te lo estoy haciendo, no debo seguir contigo, pero me aferro fuerte a tus hojas y a tus raíces, debo cambiar, pero sigo siendo el mismo monstro conocido, al que le temías de niño, del que te escondías debajo de la cama. Quisiera meterme en tu oreja y navegar por tu cerebro, cambiarte eso de vivir correcto, y juntos apreciar la belleza de la anarquía, pero no puedo, me he intentado meter en tu cabeza tantas veces que solo encuentro un enfermero salvando vidas como la mía, auto compadeciéndose de que no eres como todos, que siempre serás diferente y que no encuentras alguien que te acepte así, distinto, pero amable.

La novia ha corrido ensangrentando su vestido blanco, se ha disparado en un escape al corazón, ha apretado fuerte el gatillo en el pecho y ha estallado en euforia anestésica, mira a todos los invitados como si fuesen espectadores de su entierro, coge con ternura la mano del novio, lo mira, lo besa, mete el dedo de este en su llaga y cree que ha tocado por fin sus verdaderas intenciones, le pide que escuche lo que su corazón siempre le quiso decir, en un par de latidos, bom- bom-bom.

martes, 22 de abril de 2014

Mermelada


Querida Lizzy:


Me ando buscando como un cíclope con un solo ojo, ando mirando ventanas amplias con la idea de robarme el sol aunque sé que no puedo, me duele entender que soy tan débil que no puedo ayudarme ni a mí misma, es un espacio vacío que muere por estar lleno.

Lisa quiero decirte que no es Lizzy, Lisa es como una llama que cree ser rojo, Lizzy por otro lado no juega a ser un color, simplemente se prende y estalla, lo que bota de ella, como mermelada dulce de fresa es rojo, el rojo puro (el que dudamos que exista, pero está), como la pelirroja con bonitos senos, si, la que todos voltean a mirar pero nadie le habla y sé que se siente sola. No estoy acostumbrada a esto, involucrarte no siempre es involucrarte, los de carácter fuerte creemos ser duros con todos, pero somos más duros con nosotros mismos. Yo soy azulada, creo que últimamente tirando para gris, no tengo carácter para apagar una llama, solo juego a ser una cuando intentan incendiarme, me prenden, me cogen como un fosforo y me frotan contra emociones que me retumban el alma, es solo ahí cuando creo poder ser fuerte, cuando me siento tan bien para hablarle a la mermelada de fresa y sin entenderla intento probarla.

martes, 15 de abril de 2014


El amor para nosotros era como una mascará de gas infectada de poluciones nocturnas donde la única intención de un nosotros era cometer ciertos asaltos al corazón, la búsqueda de una subida y bajada de sangre en el cerebro hasta la más fuerte caída al abismo, por siempre, incluso hasta la muerte, un nosotros

sábado, 29 de marzo de 2014

Gota sin lluvia

Definitivamente perderme en un vacío no saciaba mi necesidad de cubrirme del frio, me estoy congelando en el sol de las mañanas, como una foto a velocidad 1000, una gota que cae de un río antes de estrellarse y morir contra las rocas, el problema no es con nadie, pero tampoco sé si decir que es conmigo, ni con las drogas, ni las gaseosas heladas en el calor del verano ni las papas fritas. Respirar se convierte en un ejercicio parecido al dar unas 100 planchas diarias con solo aspirar dióxido de carbono una vez y  ya estas jodido, sientes que por tu garganta pasa un taladro dejando el vacío que tenías ahí dentro aún más vacío. La ausencia de algo que no se puede imaginar, ni tocar, ni espantar, dicen que es depresión. Yo quisiera que fuese así, pero no lo es. La depresión tiene nombre, síntomas, causas, esto no lo tiene. Mi derramamiento del tiempo en un estado casi vegetal de no saber simplemente no saber, no hay llanto, no hay tristeza, no hay nada, así de simple, nada. Irte como contra la corriente, mientras todo el mundo vive  y la primavera se hace más cercana y tú te marchitas pero no sabes porque si aún estas colgando del árbol, te dicen que algún día debes de caer, que maduraras, que serás un fruto grande rojo y jugoso pero a veces me pregunto si eso es lo que me destina, si eso es lo que quiero, si quiero que otros me partan en muchos pedazos y hagan luego una ensalada para comerme de a pocos los días en los que no quieren engordar y a manera de regaño como diciendo: diablos estoy a dieta. Fácil es lo que me dicen que es una identidad, un sueño, un amor, una ilusión, una meta… Yo quiero caer, caer del árbol y rodar, rodar, rodar por todos lados hasta chocar contra algo y explotar, morir en euforia, sentir para morir viviendo

lunes, 24 de marzo de 2014


Es verano y llueve fuerte en las paredes de la habitación  el techo tose a mi cara y  los recuerdos pegados en forma de deudas en el refrigerador se acumulan, las cosas aparentemente no caminan pero corren por mi cabeza  y ya no sé, ya no sé dónde deje guardada la caja de esperanzas que me tragaba como desayuno nocturno para sonreír. Sentir que es mejor dormir para no sentirte extremadamente solo cuando andas acompañado, cuando te dicen que te quieren pero no pueden ser amables. Supongo que, me he quedado en un reloj horrendo en el que siempre tendré que ir tarde a todos lados, porque muero por andar en reversa y estrellarme contra la casa donde comenzó todo, el origen, mi origen y robarme la sonrisa, la primavera, cuando nada estaba marchito, estrellarme ahí y sentir que muero, para seguir viviendo.