martes, 27 de noviembre de 2012

Entre bares


Tu cabello huele a vainilla y puedo ver el mundo girar a través de tus puntas verdes – dijo el

-Sonreí, mientras pensé que hubiese sido lindo haberlo amado, no estarlo utilizando como en esos momentos para que el corazón lata fuerte. Esa noche lo quise perder sabía que tenía el corazón roto, un hombre roto con la luz de una estrella, se que era mala, que alguna vez le di esperanzas, que en ese momento solo podía besarlo si el sabía a alcohol destilando sus labios, que cargaba todo un camino con gente extraña, nunca te quise detener sabiendo lo mucho que me querías y lo mucho que me necesitabas. Te quise perder entre bares, las presiones de los días que creía haber olvidado atacaban mi cabeza nunca te conté que alguna vez creí en el amor.

Que hubo un hombre por el que lo di todo, que veía potencial en sus ojos marrones, pero tu dijiste esta bien, la gente habla demás mejor miremos las estrellas desaparecer al amanecer en un bar., te separé del resto porque sabía que eras la mejor no veías en mi nada aparte de la víctima de un día elevado, pero ahora que te recuerdo como una fotografía de mi, se que todo fue un error, mierda el tiempo me ha jugado mal y se que he destruido un hombre cuando pude recomponerlo, verte tan enfermo sin poder ponerle fin a tu pasado, rompiendo tu dulce sonrisa con todo el mundo, no voy a ir a ningún lado y todo lo malo lo he dejado en el piso, no hay una oportunidad para mi pasado, cada corazón roto tiene un nombre todo el mundo tiene derecho a decir no.

domingo, 25 de noviembre de 2012

C T


Era imposible despegar mis dedos del papel por mucho tiempo, los pájaros atormentados han huido de la pequeña cajita roja que me regalaste con formas de promesas y sueños. Leí tu carta y no me atreví a tocar ningún rincón de tu habitación, solo moví un par de zapatos viejos que tanto te gustaba usar y los guarde en mi pecho, he cambiado tanto. No sé si me encuentres, Soledad ha tomado mucho Litio para amedrentar su psicosis post terremoto, ha roto cartas, quemado corazones de papel, si azules, como los que dibujabas con lágrimas de amor en las paredes de nuestra habitación. Me has regalado tantas cosas, me regalaste por ejemplo este color índigo aquí casi en medio de mis senos, me regalaste nostalgias cristalizadas en pequeñas piedritas que solías hacer para colgarlas en mi cuello, aun guardo tu sabor en mi lengua y los cortes de tu navaja.

He fugado mucho antes que tu partieras, he planeado una de mis tantas fugas eternas, el cielo aquí se mueve demasiado y he dejado para siempre los químicos, estoy encantada,  enamorada de la manera en que puede girar el mundo con pequeñas cosas, se que tú sabías que había muerto, que me había tirado al río, que te deje una de mis tantas cartas, la más bonita, la que más me gustaba sobre tu mesita de noche  justo al costado de las colillas de cigarrillo y la cajita de fósforos donde solías ocultar la marihuana con la esperanza que salieras a buscarme, pero no lo hiciste.

Hoy llevo puesto el vestido azul que tanto te encantaba verme, el cabello corto y en mi mano esta el viejo paraguas con el que alguna vez nos conocimos, te extraño tanto y he cambiado.  Pero lo que no ha cambiado es el dolor que me causa recordar el brillo de tus ojos, y si también te odio, te odio mucho trovador, odio a tu maldito Quito, a tus prostitutas, el sabor a vino tinto barato que aun estoy forzada a comprarme, a tu lejanía y la manera abrupta en que esta que me mando a tirarme al río, si ese maldito bicho de drogadicto muriendo por tener ese rico “ego” entre tus manos me ha matado, fúmatelo, aspíralo, inyectártelo en las venas hasta que se te rompan los brazos para subirte a tu nube, a la mas puta de tus nubes donde solías aumentar tu egoísmo, pero lo que más odio es que hasta eso adoraba de ti, adoraba ver como disponías de mi y era todo un ritual verte partir de pronto con los pocos trocitos de papel crepe que lanzaba a tus cabellos cuando jugábamos en la cama. Tengo resaca y los días con lluvia me hacen escribirte en papel higiénico y ya se ha agotado todo, aquí en mi habitación tengo una ventana, creo que desde aquí puedo ver a la mas puta de tus nubes, esa que te olvidaste de recoger de tu habitación antes de marcharte, la más puta.

sábado, 3 de noviembre de 2012

terrorista del destino


Y me retractó:
Hoy estuviste en toda la hoja blanca la rellenaste todita, muero por tus besos y hoy muero por dibujar la comisura de tus labios temblorosa, quiero ir hast-A-marte contigo… me puedo imaginar a Catalina y a Ian corretear por nuestros corazones gritando y jugando a perderse en nuestros días de lluvia en nuestras lunas de chocolate donde los engendramos, y hoy te quiero regalar todas las letras del abecedario en especial la Z por ser la última.

A nsiolíticos es lo que necesito por tu culpa, me estas reventando el alma no puedo dejar de regalarte letras y letras inmaduras de perderme en tus anteojos redonditos y mirar tu mundo lila con los míos.

Y si, tú eres un poema, definitivamente sangras como leí de Rafael Estrada

T e regalo todo lo que le he robado al tiempo una sonrisa y un besito.