Querida
Lizzy:
Me ando
buscando como un cíclope con un solo ojo, ando mirando ventanas amplias con la
idea de robarme el sol aunque sé que no puedo, me duele entender que soy tan débil
que no puedo ayudarme ni a mí misma, es un espacio vacío que muere por estar
lleno.
Lisa quiero decirte que no es Lizzy, Lisa es
como una llama que cree ser rojo, Lizzy por otro lado no juega a ser un color,
simplemente se prende y estalla, lo que bota de ella, como mermelada dulce de
fresa es rojo, el rojo puro (el que dudamos que exista, pero está), como la
pelirroja con bonitos senos, si, la que todos voltean a mirar pero nadie le
habla y sé que se siente sola. No estoy acostumbrada a esto, involucrarte no
siempre es involucrarte, los de carácter fuerte creemos ser duros con todos,
pero somos más duros con nosotros mismos. Yo soy azulada, creo que últimamente tirando
para gris, no tengo carácter para apagar una llama, solo juego a ser una cuando
intentan incendiarme, me prenden, me cogen como un fosforo y me frotan contra
emociones que me retumban el alma, es solo ahí cuando creo poder ser fuerte,
cuando me siento tan bien para hablarle a la mermelada de fresa y sin
entenderla intento probarla.

