Me he
cerrado de la peor manera que se cierra un ser
Me he
cerrado de piernas para no sentirte frío
He
puesto candado a las ideas que plantaban jardines rosas
Me
vendé y apreté los ojos para que no
corrieran ríos
He
cosido cuidadosamente con máquina y remallado los labios
Para
que no griten por heridas de cama
Y ahora
duermo, como droga duermo,
para
sentirme más liviana.