lunes, 22 de julio de 2013

encierro

Me he cerrado de la peor manera que se cierra un ser
Me he cerrado de piernas para no sentirte frío
He puesto candado a las ideas que plantaban jardines rosas
Me vendé  y apreté los ojos para que no corrieran ríos
He cosido cuidadosamente con máquina y remallado los labios
Para que no griten por heridas de cama
Y ahora duermo, como droga duermo,

para sentirme más liviana.
Se escribía con la intención al menos de salvar un latido
Y guardarlo en la página
Se escribía porque se sabía que tus ojos
Tus pequeños ojos no posaban mi abecedario
Porque así no podías desvestir mis ideas
Ni tocarme sin sentirte culpable
Porque entre la página 19 y la 23 se habían perdido hojas
Pero no se eran olvidadas
Y tu pecho las busca y gruñe silencioso

Para que tu orgullo desfile por mis bragas
Si  me  gritas, la bala se acorta y explota
El gatillo se queda sin ganas de fuego
No se abren de piernas las tijeras
Pero el cuchillo, el cuchillo empieza a tener filo
Y me corta y te corta
Y entre tanto dolor nos cortamos

Y se perdió la llamada telefonica

he de temer

He de temer:


A las cosas que vomita mi boca
Cuando mi corazón tiene indigestión

A la sed de camello que tengo de tu saliva
A las crisis que no se solucionan en la cama
A las jaladas que no son caricias masoquistas

He de temer pues, a no sentirte
Cuando seas frío y cuando seas caliente y temerte tibio
A olvidarte cuando sin brújula esté la pupila

A tus brotes de rabia sin que generen un texto