Es verano y llueve fuerte en las paredes de
la habitación el techo tose a mi cara
y los recuerdos pegados en forma de
deudas en el refrigerador se acumulan, las cosas aparentemente no caminan pero
corren por mi cabeza y ya no sé, ya no
sé dónde deje guardada la caja de esperanzas que me tragaba como desayuno
nocturno para sonreír. Sentir que es mejor dormir para no sentirte
extremadamente solo cuando andas acompañado, cuando te dicen que te quieren
pero no pueden ser amables. Supongo que, me he quedado en un reloj horrendo en
el que siempre tendré que ir tarde a todos lados, porque muero por andar en
reversa y estrellarme contra la casa donde comenzó todo, el origen, mi origen y
robarme la sonrisa, la primavera, cuando nada estaba marchito, estrellarme ahí
y sentir que muero, para seguir viviendo.
Me da gusto que sigas siendo la demonio que conosì, me enterè de tu publicaciòn y me averguenza no poder presumir algo remotamente similar, debo estar enfermo por seguir pensando en tì.
ResponderEliminarA.S.